viernes, 15 de enero de 2010

Enero

Ya ha comenzado el nuevo año, como siempre lleno de buenas voluntades pero la edad nos muestra que al final siempre se quedan por el camino para retomar el año próximo. De cualquier forma este año he organizado mi situación laboral aflojando un poco la cuerda, parece que no sea buen momento pero mi organismo me dice que debia hacerlo. Llevo 4 días y medio y la verdad es que de momento no añoro la locura de ir de un sitio a otro y de unos temas a otros sin descanso. Espero que esto repercuta en mi salud y seguramente en el rendimiento en el día a día.
La situación en el mundo (Haiti) en España (paro) y en mi vida no hace de este momento el mejor. La crisis de este mundo occidental nos ha descolocado a todos, pero las imagenes de aquellos que ni siquiera sabían que había crisis para llevarlos a una situación mucho peor nos hace reflexionar en la razón de nuestras vidas y la determinación que el azar hizo de que naciesemos aquí y ahora.
Siempre me ha llamado la atención los ojos de las personas, me parecen la puerta al alma y el alma en los humanos es igual para todos; por eso ver el sufrimiento en esos ojos y la desolación me han tocado la fibra estos días. Si reparamos en la imágenes vemos que en determinados momentos el ser humano ni siquiera llora, se les ve sorprendidos, abatidos, chocados sería lo correcto pero realmente pocas lagrimas; con lo fácil que lo hacemos aquí, lloramos porque alguién dijo algo de mí, porque he perdido algo fútil e inutil, porque ...... parece que ablandamos, parece la máxima expresión del dolor, pero el dolor intenso, real no se muestra con lagrimas. Con qué entonces? con resignación, con rebeldía? no lo sé pero a mí me ha dolido ver que yo, que he sido en mi juventud muy llorona, realmente no conocía el dolor intenso y ME creía la más desgraciada en esos momentos. Cuando el dolor, el desengaño aparecen en nuestras vidas no podemos dejar de revisar nuestra escala de valores y como seres humanos colocarnos en el lugar adecuado. Pero queda algo mucho más importante qué podemos hacer? las ayudas de emergencia están bien, son necesarias pero luego nos olvidamos vuelven a estar en situación parecida a la anterior y nuestras conciencias tranquilas, pero hemos hecho algo para evitar no ya el hecho, que es un fenómeno de la naturaleza, sino sus consecuencias o al menos paliarlas?. Podemos mejorar su dia a dia, podemos guiarles hacia otra forma de vida, de construcciones, de medidas sanitarias, educación... todo eso es dinero y en plena crisis económica en nuestro mundo quien se puede plantear esto. Voy a tener que reducir mis salidas, o quitarme el coche o no puedo ir a las rebajas y me vienes con estas historias? Despierta conciencia que solo vivimos una vez (dicen) deberiamos irnos con la satisfacción de haber ayudado en la medida de lo posible y si repetimos algo tendrá que ver lo que hemos hecho anteriormente. No me olvido que a nuestro alrededor también hay historias muy duras, no es necesario fijarnos solo en la noticia lejana, pero somos muchos y deberiamos redescubrir la solidaridad.
Estamos dispuestos a rebajar nuestro tiempo de trabajo para eso que decimos compatibilizar con la vida familiar y a cambio reducir nuestro salario aunque suponga reducir gastos? quizá eso permita más trabajo para quién en este momento no tiene ninguno. Lo pensamos? Estamos en el inicio de un año duro y se preveé más duro, algo tendremos que hacer.