martes, 1 de diciembre de 2009

A vueltas con la historia

En estos días dos temas han sido objeto de debate que me han impactado. Por un lado la corona catalanoaragonesa, termino de nuevo cuño que no tiene rigor histórico y que se maneja ultimamente con mucha facilidad. La pena es que a fuerza de decirlo acabamos por creer que es real.
La Corona de Aragón, tenía en su momento territorios que a día de hoy no tenemos intención de reivindicar (estaríamos locos, Cataluña, Baleares, Nápoles...) ya tenemos bastante con lo nuestro y nuestros políticos; pero de ahí a no sentirnos molestos cuando nos cambian la historia va un trecho. y que conste que siento a los catalanes, como cercanos y además aunque no me gusta generalizar, como gente trabajadora y leal, pero a veces nuestros políticos descubren filones que a la gente de a pie no les preocupa y que a ellos les sirve para seguir enfrentando a unos y otros y poner en evidencia lo necesarios que son. Quizá a los ciudadanos de unos y otros sitios nos preocupa más el paro, sobre todo en la juventud, la incertidumbre económica y el futuro que vamos a dejar a los que nos continuaran.
En estos temas me gustaría ver las aportaciones de los políticos, en esos contratos basura que mantenemos y propiciamos y sobre todo en ese mundo tan oscuro de los becarios, los colaboradores y los "pobres" que en realidad estan todos los días sin saber cuando, cuanto y si van a cobrar. Alguno pensará que hablo de áreas de trabajo muy básicas, pero no. Hoy en día y hace ya mucho tiempo esto se da en todos los sectores productivos y viene siendo práctica habitual en los medios de comunicación. Si tienes una empresa y no declaras a tus trabajadores, no los tienes con algún tipo de contrato cae sobre tí grande o pequeño empresario el peso de la ley , pero ah! eso no ocurre con los grandes medios de comunicación que bajo no se sabe bien que artimañas legales pueden mantener a numerosas personas en una situación más que precaria y rozando (ya se protegen bien, para que al final el que lo hace mal seas tú) la legalidad. Y yo me pregunto nos importa esto?, nos importa el número de pisos de protección oficial que están siendo rechazados por personas que en su momento estaban contentisimas por haberlo conseguido y que cuando ha llegado el momento no pueden hacerse cargo por la imprecisión de su situación laboro-económica? nos importa el número de jóvenes que rondan los 30 años y no tienen una cotización en regla que les permita el día de mañana una jubilación digna? nos preocupa el futuro del campo, de la industría, del turismo, de la educación, de la sanidad, de la seguridad? y desde luego la solución no es seguir engordando la vaca del estado haciendo más y más funcionarios que nos aseguran derechos fundamentales, si eso supone no apoyar a otras áreas que son productivas y generadoras de riqueza y vida. Se unen mal estos dos pilares, luchemos por asegurar los derechos, pero gestionemos bien a quienes nos los proporcionan, ajustemos los presupuestos, las plantillas, evaluemos... pero no perdamos de vista el campo productivo, ellos son los que van a aportar el dinero necesario a traves de sus cotizaciones, sus impuestos, para mantener lo primero. Luego lloramos. Y en esto los políticos presentan planes, opciones, estrategias? me gustaría oirlas y dejar de oirles hablar de luchas internas o entre partidos o entre comunidades o entre lo que sea con tal de que no pensemos que no hacen nada.
El siguiente tema otro día.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Otoño

La verdad es que sin querer pasan los días y no escribo y eso que no deja de ser un desahogo grande. No debería esperar tanto tiempo entre un pensamiento y otro porque así no hay manera. Estos días ando cabreada con el tiempo, con lo rápido que pasa con lo poco que lo saboreo y a veces me descubro deseando que pasen los mese o años para poder hacer esto y lo otro y después me doy cuenta que eso supone que habré envejecido, estaré limitada, posiblemente con alguna enfermedad y me enfado conmigo misma por desear sin saberlo que esto se acabe. La vida es breve, muy breve y nosotros nos empeñamos en no disfrutarla, en correr sobre ella y hacerla correr. Cómo podemos ser tan imbeciles?? que yo sepa detrás no hay nada. Ante las grandes cosas relativizo y me doy cuenta que lo que hoy es tan importante mañana es simplemente un ligero recuerdo, que pena!; lo mismo pasa con lo que hoy te alegra, pero con lo que no pasa es con la felicidad, bueno para ser más exactos con los momentos felices esos no se olvidan o al menos yo consigo recordarlos como si los viviese lo que pasa que hace mucho daño saber que no volveran. Por eso estos días estoy enfadada, huraña, porque no puedo entender que quiera que el tiempo se precipite para llevarme ..¿a donde? y me estoy perdiendo el día a día.
En estos momentos en el ordenata, con sol en pleno mes de noviembre, ya otoño oyendo música y en un día de fiesta, hay paz, no tengo ninguna preocupación especial (normales todas) y sin embargo hasta ahora que lo escribo no soy consciente de que es un momento´mágico. La ambición de la felicidad la mata muchas veces y yo ya tengo experiencia en ello.
Moraleja.- Disfrutar del minuto, del momento y no esperar una epoca entera de felicidad que es inviable.

viernes, 7 de agosto de 2009

verano

En esta noche de calor asfixiante donde es imposible dormir, los pensamientos se agolpan, cuanto cambia la vida en un año! no me podía imaginar que a estas alturas de la vida, siguiera cambiando. Sigue sorprendiendome la capacidad de los humanos por adaptarnos a todo. Cambias el trabajo, la casa, el coche... pero en el fondo sigues siendo la joven asustada de hace mil años y no me puedo quejar los cambios han sido importantes, no podría en este momento decir si a mejor o no porque al final el balance no se hace en unos días, pero en principio me acerco a mi sueño de vida, lo que pasa es que nunca es lo que buscabas. El alquiler, los pagos, la situación laboral todo es incierto y te preocupa, paso de los politicos, de sus corruptelas, de los popes de la economía y sus grandes mentiras, lo real es el día a día y tengo miedo de hacerme egoista de reducir mis preocupaciones tan solo a lo aque se refiere a mí y a los míos, pero el desencanto de esta sociedad que nos engaña y nos ilusiona y nos vuelve a engañar es muy grande. Los amigos, más de lo mismo quitando algunos muy cercarnos en general pasan como el agua en un río. Cuantas personas han pasado por mi vida con gran importancia y hoy en día no me importan de manera especial, a cuantas de elllas yo no les importo nada? Es que la vida es así o simplemente en este momento nos hemos hecho individualistas, egoistas, insolidarios porque la sociedad nos anima a ello. Me horroriza las envidias y la falsedad, no puedo con ello pero no queda más remedio que convivir con ello.
El egoismo me supera y yo también me descubro tintes egoistas, pero en la cercanía los egistas me pueden, me saturan, me despiertan mi peor instinto y me hacen pensar también en mí y no creo que sea el camino. En mi situación actual, no quiero cambiar, pero estoy haciendolo, requiere más reflexión.