lunes, 2 de noviembre de 2009

Otoño

La verdad es que sin querer pasan los días y no escribo y eso que no deja de ser un desahogo grande. No debería esperar tanto tiempo entre un pensamiento y otro porque así no hay manera. Estos días ando cabreada con el tiempo, con lo rápido que pasa con lo poco que lo saboreo y a veces me descubro deseando que pasen los mese o años para poder hacer esto y lo otro y después me doy cuenta que eso supone que habré envejecido, estaré limitada, posiblemente con alguna enfermedad y me enfado conmigo misma por desear sin saberlo que esto se acabe. La vida es breve, muy breve y nosotros nos empeñamos en no disfrutarla, en correr sobre ella y hacerla correr. Cómo podemos ser tan imbeciles?? que yo sepa detrás no hay nada. Ante las grandes cosas relativizo y me doy cuenta que lo que hoy es tan importante mañana es simplemente un ligero recuerdo, que pena!; lo mismo pasa con lo que hoy te alegra, pero con lo que no pasa es con la felicidad, bueno para ser más exactos con los momentos felices esos no se olvidan o al menos yo consigo recordarlos como si los viviese lo que pasa que hace mucho daño saber que no volveran. Por eso estos días estoy enfadada, huraña, porque no puedo entender que quiera que el tiempo se precipite para llevarme ..¿a donde? y me estoy perdiendo el día a día.
En estos momentos en el ordenata, con sol en pleno mes de noviembre, ya otoño oyendo música y en un día de fiesta, hay paz, no tengo ninguna preocupación especial (normales todas) y sin embargo hasta ahora que lo escribo no soy consciente de que es un momento´mágico. La ambición de la felicidad la mata muchas veces y yo ya tengo experiencia en ello.
Moraleja.- Disfrutar del minuto, del momento y no esperar una epoca entera de felicidad que es inviable.

No hay comentarios: