Acabo de ver la pelicula de George Clooney, siempre me gustan estan peliculas que muestran las dificultades añadidas en la vida a traves de la vida laboral. Seguramente es en el trabajo y su ambiente, aunque nos parezca lo contrario, donde nos mostramos mas como realmente somos. El trabajo que a priori es un castigo; una forma de ganar el pan con el sudor de nuestra frente, pero hoy en día lo consideramos una loteria por su escasez y por las dificultades para encontrarlo. Es la única fuente de ingresos segura que nos permite vivir y disfrutar del tiempo que no nos roba el propio trabajo, parece una incongruencia pero sin él no sabemos vivir, independientemente del tema económico, esto último nos pasa más a una generación que hemos trabajado desde jóvenes sin descanso y que fuimos engañados con la filosofía yuppie, trabaja, trabaja, trabaja y podrás vivir mejor. Lo que hemos hecho ha sido engañarnos y vivir menos pero eso quedará para otra reflexión.
En estos momentos de paro generalizado donde de cada dos jovenes uno no tiene trabajo, donde las personas mayores de 50 años son bultos sospechosos en las empresas y donde a la vez (paradoja) hablamos de jubilar a los 67 o nombramos director general de televisión española a un señor capacitadísimo pero con ochenta y tantos años, yo me pregunto ¿como se vive dentro de una empresa (hay tantas ahora) en crisis? qué sentimientos tiene el trabajador cuando piensa en la precariedad de su situación? a quién debemos mirar cuando hemos sido los seleccionados para salir de la empresa? "Los nominados" diriamos ahora en un argot más actual.
Iniciaba mi reflexión hablando de la pelicula, pero hoy El Mundo publica una entrevista a una persona que se dedica desde hace 30 años a recorrer empresas haciendo el trabajo "sucio" de despedir. Quizá los estudios psicosociales digan que es mejor que sea un extraño quien te despide, que no debe empatizar contigo en demasía el despedidor, que se hayan hecho estudios de si es mejor despedir en viernes o en lunes; a primera hora de la mañana o al mediodia... en fin que se ha profesionalizado el arte de despedir como en su momento se hizo con el de contratar. Las grandes consultoras o empresas de coaching ayudan a realizar esta tarea que no gusta a nadie. Si lo miramos desde el punto de vista de la empresa por un módico precio se soluciona el problema, si lo miramos desde la persona que ejerce el trabajo, no deja de ser una actividad más necesaria en según que momentos y a día de hoy bien pagada.
Nunca inicié los estudios de derecho porque pensé que en determinados momentos no sería capaz de defender según que procesos. En este tema me encuentro con el mismo pensamiento. Eso no quiere decir que no haya trabajadores, que los hay, que están pidiendo a gritos un despido por su falta de compromiso, su falta de eficiencia, su falta o dejadez de conocimientos requeridos, en fin incluso sus faltas de puntualidad, no me refiero a esto que en mi puesto asumo. Me refiero a esas situaciones en que tienes que decidir la vida de otro, a quien despedimos? qué edad tiene? tiene hijos? deudas? que antiguedad tiene? cual es el mejor momento? que indemnización supone? Yo no soy docta en este tema, pero me parece una crueldad. Seguro que el ser humano se recupera, mejora incluso pero a según que edades, según que personas, segñun el momento de su vida esto no deja de ser un desencadenante de muchos otros problemas.
Personalmente estos días he tenido que reconfortar a una amiga a la que ha sobrevenido una situación similar. Su marido un trabajador con 33 años en una empresa que mal que bien va funcionando, se encuentra un día que le llama el Jefe-compañero y en vez de preguntarle a qué hora se tomarán hoy el café, le sienta en una silla y le da un cheque y un finiquito de contrato. Despues de esta información le pide que abandone su mesa y el centro donde ha estado acudiendo los últimos 12.000 días de su vida. !Se dice pronto!
Todo muy estudiado, previamente se ha realizado un ERE, que permite rebajar la indemnizacón por año a casi la mitad, todo absolutamente legal.
Al ir contandomelo con el dolor en la voz, yo imagino su cara al salir del despacho y mirar la de los otros compañeros, amigos hasta hoy y que ahora se quedan. Seguiran acudiendo mientras no sean llamados, pero ninguno imaginaba que una llamada cordial a media mañana tenía como consecuencia lo que se ve obligado a verbalizar. Ninguno quiere opinar, alguno se marcha a hacer gestiones que no pueden esperar.... Parece de pelicula pero es la verdad. En el articulo de hoy hablaban también del sindrome del superviviente, aquel que se queda y no sabe por cuanto tiempo ni por qué. Su nivel de stress aumenta considerablemente y su inseguridad y ansiedad están servidas.
ME reitero en pensamientos anteriores, esta crisis nos está haciendo más austeros, nos ayudará a centrarnos, pero nos está machacando en lo económico y en lo psicológico y esto supondrá repercusiones que no son valoradas. No se cuanto tiempo necesitaremos para reponernos de estos hechos de los que en cada familia hay alguno. Hemos pensado la transcendencia de esto? Lo economico repuntará estoy segura, pero los daños psicológicos, colaterales como seran sobrellevados?. No podríamos repartir este trabajo poco o mucho aunque suponga reducir nuestros sueldos un poco. No podrían las empresas que tanto piden creatividad a sus directivos, hacer un ejercicio de creatividad en esta linea.
He vividoo muy cerca una situación parecida en el año 92, la anterior crisis, en una pareja perfectamente unida la depresión post despido express que la pareja intentó por todos los medios evitar, programando actividad, no dejando caer, animando, incentivando la búsqueda.... una vez superada la situación se volvió en su contra siendo catalogada de dirigente, mandona.... Moraleja aunque me resulte muy duro, en esta situación si se repitiera, recomendaría dejar que cada palo aguante su vela, aunque es dificil cuando se quiere y se quiere compartir, pero parece que los resultados son mejores, dejando al depre rumiar su desgracia, acompañando al psiquiatra, atiborrandolo de pastillas que siendo activo en la búsqueda de una salida Por tanto me descubro que en esta situación la crisis también a mi me hace egoista y personalista. "El hombre es un lobo para el hombre" ah! y la madurez no siempre nos hace mejores.